La obsolescencia del hombre: Sobre la destrucción de la vida en la época de la tercera revolución industrial
Valencia, 2011
Abstract
La tecnocracia contemporánea ha desplazado al ser humano como sujeto de la historia, convirtiendo a la técnica en el agente autónomo del devenir histórico y relegando a la humanidad a una posición meramente co-histórica. En el marco de la tercera revolución industrial, la capacidad de producción ha superado la facultad humana de imaginar o sentir las consecuencias de lo fabricado, fenómeno definido como el desnivel prometeico. Esta asimetría se manifiesta de forma crítica en la era atómica, donde la capacidad de destrucción total es un hecho técnico que trasciende la responsabilidad moral individual. El hombre ha transitado de ser un agente fabril a convertirse simultáneamente en creador de una naturaleza sintética y en materia prima de procesos industriales y genéticos. La obsolescencia del individuo se profundiza mediante la automatización, que vuelve superfluo el trabajo humano y transforma el ocio en un consumo obligatorio gestionado por los medios de comunicación. Bajo este sistema de conformismo, la privacidad se desvanece y la realidad es sustituida por su reproducción técnica o fantasmagoría. Este totalitarismo tecnológico opera mediante un “terror suave” que integra al individuo en un continuum consumista, anulando su capacidad de juicio y reacción. En consecuencia, las categorías tradicionales de esencia, libertad e historia resultan obsoletas, ya que la humanidad habita una prórroga temporal definida por la primacía de los aparatos sobre sus creadores. - Resumen generado por inteligencia artificial.