Abstract
La evolución no selecciona la felicidad o el bienestar, sino la aptitud, es decir, la transmisión de información genética. Muchos animales tienen estrategias reproductivas que dan prioridad a tener un gran número de descendientes, la mayoría de los cuales mueren poco después de nacer. Esto provoca un sufrimiento considerable. Aunque la sintiencia se selecciona porque puede aumentar la aptitud al motivar comportamientos que promueven la supervivencia y la reproducción, no está perfectamente ajustada para maximizar la aptitud. Los animales pueden experimentar sentimientos positivos y negativos incluso si nunca se reproducen ni contribuyen a la transmisión de su información genética. Debido a los recursos limitados y a la competencia, nacen más animales de los que pueden sobrevivir, lo que conduce a una vida corta y a una muerte difícil para muchos. Incluso si los recursos aumentaran, el crecimiento exponencial de la población volvería a provocar rápidamente una escasez de recursos. Por lo tanto, es probable que el sufrimiento supere a la felicidad para muchos animales en la naturaleza. – Resumen generado por IA.