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Angel Arrese Reca La identidad de The economist book La identidad de este semanario británico, establecido en 1843 con el fin primordial de promover el librecambismo, se fundamenta en una síntesis de principios liberales radicales y un análisis empírico basado en datos estadísticos. Su trayectoria histórica demuestra una evolución desde un órgano de opinión vinculado a la Liga contra las Leyes del Trigo hasta convertirse en una institución mediática global. A través de figuras como Walter Bagehot, la publicación consolidó el anonimato y la voz colectiva como mecanismos de autoridad y consistencia editorial. Durante el siglo XX, bajo la dirección de editores como Walter Layton y Geoffrey Crowther, el semanario expandió su cobertura hacia la política internacional y los asuntos mundiales, adoptando un posicionamiento de “centro extremo” que concilió la libertad de mercado con la intervención estatal necesaria para la estabilidad económica. Este modelo se sustenta empresarialmente en una estructura de propiedad que protege la independencia del editor mediante un sistema de fideicomisarios (trustees) ajenos a las presiones comerciales de los accionistas. La modernización tecnológica, el refinamiento del diseño gráfico y la expansión estratégica en el mercado estadounidense a finales del siglo XX permitieron la transición hacia una revista de negocios de élite sin renunciar a su vocación informativa de carácter general. De este modo, la publicación mantiene una identidad corporativa diferenciada por su tono intelectual, su rigor cuantitativo y una persistente defensa de la competencia y la eficiencia como motores del progreso social. - Resumen generado por inteligencia artificial.

La identidad de The economist

Angel Arrese Reca

Pamplona, 1995

Abstract

La identidad de este semanario británico, establecido en 1843 con el fin primordial de promover el librecambismo, se fundamenta en una síntesis de principios liberales radicales y un análisis empírico basado en datos estadísticos. Su trayectoria histórica demuestra una evolución desde un órgano de opinión vinculado a la Liga contra las Leyes del Trigo hasta convertirse en una institución mediática global. A través de figuras como Walter Bagehot, la publicación consolidó el anonimato y la voz colectiva como mecanismos de autoridad y consistencia editorial. Durante el siglo XX, bajo la dirección de editores como Walter Layton y Geoffrey Crowther, el semanario expandió su cobertura hacia la política internacional y los asuntos mundiales, adoptando un posicionamiento de “centro extremo” que concilió la libertad de mercado con la intervención estatal necesaria para la estabilidad económica. Este modelo se sustenta empresarialmente en una estructura de propiedad que protege la independencia del editor mediante un sistema de fideicomisarios (trustees) ajenos a las presiones comerciales de los accionistas. La modernización tecnológica, el refinamiento del diseño gráfico y la expansión estratégica en el mercado estadounidense a finales del siglo XX permitieron la transición hacia una revista de negocios de élite sin renunciar a su vocación informativa de carácter general. De este modo, la publicación mantiene una identidad corporativa diferenciada por su tono intelectual, su rigor cuantitativo y una persistente defensa de la competencia y la eficiencia como motores del progreso social. - Resumen generado por inteligencia artificial.

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