Fervor de Buenos Aires
Buenos Aires, 1923
Abstract
La propuesta lírica articula una visión metafísica del entorno urbano, priorizando la periferia y los espacios domésticos sobre el centro cosmopolita. El tiempo se conceptualiza como un enigma cíclico donde la historia ancestral y la percepción inmediata del observador convergen en elementos arquitectónicos como el patio, el zaguán o el cementerio. Los fenómenos cotidianos —el ocaso, las calles silenciosas y los juegos de azar— operan como dispositivos para examinar la caducidad y la naturaleza ilusoria de la realidad, bajo una influencia marcada por la filosofía idealista y la noción de que el mundo es una construcción mental. Existe una continuidad esencial en la identidad del sujeto lírico, quien identifica en su obra temprana la génesis de sus preocupaciones ontológicas posteriores. La ciudad se transforma en una cartografía de la intimidad, donde la penumbra y el silencio facilitan la recuperación de la memoria y la reflexión sobre la muerte, entendida no como un fin absoluto, sino como una transición hacia el olvido o el sueño. A través de un lenguaje que busca mitigar el exceso retórico, se establece una relación simbiótica entre el espacio exterior y la subjetividad, sugiriendo que la realidad física carece de sustancia sin la mirada que la dota de sentido. - Resumen generado por inteligencia artificial.