Darío
Hispamérica, vol. 17, no. 50, 1988, pp. 63–64
Abstract
La literatura española experimentó un prolongado declive desde el siglo XVII, marcado por la rigidez formal y la vacuidad retórica, hasta la consolidación del modernismo. Este movimiento constituye la transformación más profunda de las letras hispánicas al integrar con éxito la armonía y los recursos rítmicos de la tradición francesa en la lengua castellana. La innovación modernista trascendió la técnica métrica para instaurar una nueva sensibilidad poética, de la cual deriva la libertad creativa de la producción literaria subsecuente. En este contexto de renovación, destaca también la capacidad de sintetizar la experiencia afectiva en formas clásicas rigurosas, como se observa en la obra de Enrique Banchs. Su producción fundamental, centrada en el soneto, demuestra cómo la contingencia biográfica y la desventura amorosa pueden transmutarse en un objeto estético de valor universal y perdurable. La relevancia de estos aportes no reside únicamente en sus contenidos temáticos, que pueden resultar triviales con el paso del tiempo, sino en una maestría auditiva y una renovación del lenguaje que redefinieron los estándares de la poesía en español. La literatura hispánica contemporánea es, en gran medida, deudora de este proceso de apertura y experimentación formal que permitió superar el aislamiento y el estancamiento de los siglos anteriores. - Resumen generado por inteligencia artificial.
