El sujeto romántico encuentra siempre dentro de sí la impresión de que fuera de él algo colosal acontece; pero a menudo, cuando quiere precisar esa enorme contingencia, se sorprende sin nada entre las manos.
De todas las enseñanzas que la vida me ha proporcionado, la más acerba, más inquietante, más irritante para mí, ha sido convencerme de que la especie menos frecuente sobre la Tierra es la de los hombres veraces.