Cien años de cine argentino
Buenos Aires, 2012
Abstract
La historia del cine argentino manifiesta una trayectoria circular en la que los paradigmas de producción contemporáneos, caracterizados por la atomización y la descentralización de los medios, guardan una estrecha semejanza con el periodo fundacional de principios del siglo XX. La etapa propiamente industrial fue un fenómeno breve, consolidado hacia 1938 y desarticulado para 1948 debido a la pérdida de mercados externos, la resistencia a la renovación tecnológica y una creciente dependencia del proteccionismo estatal. Este modelo industrial convivió en constante tensión con expresiones estéticas arraigadas en artes populares como el tango, el radioteatro y el sainete, lo que condicionó la hibridez de sus géneros. La intervención del Estado, sistematizada a partir de la década de 1940, funcionó tanto como un mecanismo de fomento como un instrumento de censura y control ideológico, especialmente bajo los regímenes dictatoriales que suprimieron el disenso. La ruptura modernista de los años sesenta y el posterior surgimiento del cine militante y clandestino desafiaron las estructuras tradicionales, las cuales colapsaron definitivamente ante el auge de la televisión y las crisis económicas. Tras la transición democrática y la sanción de la Ley de Cine de 1994, la revolución digital y la formación académica permitieron la emergencia de una producción heterogénea y prolífica. Esta etapa actual se define por la multiplicidad de voces y el desdibujamiento de los límites entre ficción y documental, aunque persiste la problemática de la fragilidad del patrimonio audiovisual frente a la inestabilidad de los soportes digitales y la falta de políticas de preservación a largo plazo. - Resumen generado por inteligencia artificial.