Cuadernos
Buenos Aires, 2010
Abstract
“Cuadernos rescata un género poco habitual en la literatura argentina: el cuaderno de notas de un escritor. Sebreli reúne en él los temas más diversos. Con lucidez y osadía consigna singularidades y excepciones, pinta personajes extraños de conductas extremas, reconstruye lugares insólitos, devela ceremonias sociales, descifra mitos, evoca épocas pasadas, recupera “a la manera proustiana” escenas olvidadas y cuenta anécdotas que nunca son superficiales ni gratuitas: historias en apariencia banales pero sociológicamente significativas. El libro agrega a las cualidades características del autor como analista de lo cotidiano otros rasgos inéditos: su extraordinario sentido del humor, por ejemplo, condición que permite, entre otras, una lectura hedónica y lúdica, muy por encima de lo meramente explicativo o informativo.”–Back cover
Quotes from this work
La pasión por el juego, no menos que por el cine, la música o el coleccionismo de cualquier clase, libera al hombre de la angustia. Un personaje de Balzac, jugador empedernido, estaba deprimido y había decidido suicidarse cuando llegó un amigo y le propuso una partida. El suicida en ciernes abandonó de inmediato su proyecto y corrió entusiasmado a la mesa de juego. Hay pasiones que pierden al hombre, pero el que no tiene ninguna está irremisiblemente perdido.
El objetivo de la guerrilla nunca fue la defensa de la democracia sino la instauración de una dictadura de otro signo, pero igualmente sangrienta; su modelo era el castrismo. Quienes habían desdeñado por “formalismos burgueses” los derechos humanos y las garantías constitucionales y sometieron a sus enemigos a cautiverio y muerte deberían haber obrado en consecuencia cuando fueron tomados prisioneros y no ampararse en derechos en los que no creían. Menos aun tenían los antecedentes necesarios para ser, una vez restablecidas las instituciones de la república, funcionarios en los gobiernos democráticos y representantes de las organizaciones de defensa de los derechos humanos.